miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿Vacuna mortal?

Desde que la noticia de la aparición de una nueva variedad de gripe, cuyas consecuencias serían devastadoras, irrumpiera en la actualidad de los medios de comunicación, parece que la irracionalidad se haya apoderado de la gran mayoría de la población mundial. Recuerdo ahora un viaje a Egipto, que realicé entre el 8 y el 15 de mayo y la forma en la que nos recibieron en el aeropuerto. Todos llevaban mascarillas y nos miraban como si fuéramos apestados por proceder de uno de los paises en los que se habían declarado como positivos, varios casos de gripe A. Algo que en un principio, interpreté como una medida algo inútil, pero al menos una acción, ante un posible contagio masivo en un país cuya sanidad no podría hacer frente a una situación de epidemia, de las características que nos informaban en cualquier medio de comunicación. Algo que pronto descarté, cuando comprobé el nivel de sanidad pública en la que vive el país árabe, donde cadáveres de caballos flotan en los canales del Nilo que pasan por Giza. Me pregunté entonces, si no sería más probable que yo cogiera la malaria por la picadura de un mosquito de aquellas aguas infectas o que ellos cogieran una gripe de la que yo no mostraba sintomatología alguna. Porque es cierto que una enfermedad contagiosa en un país tercermundista es una tragedia, pero precisamente se trata de evitar cualquier enfermedad, no la gripe A solamente.
La facilidad con la que somos capaces de crear una histeria colectiva, hace temblar ante lo maleable que podemos llegar a ser. Una gripe que siendo más infecciosa que la gripe estacional, no deja de ser mucho menos mortal, pero que ha sido tildada de hecatombe sanitaria. Parece ser, que aun no ha llegado de la manera que se espera a España, que será entre enero y marzo cuando habrá que temblar, pero si es menos mortal que la gripe estacional y encima lo más probable es que mute ¿ para que vacunarse?. A estas alturas, ya habremos escuchado la ponencia de Teresa Forcades y las críticas que ha recibido desde el diario "El País" que contra lo que se pretendía, no han hecho más que afinazar la posición de verdad de la benedictina, las recomendaciones de muchos médicos de familia, las informaciones de los casos de Centro-Europa sobre animales de laboratorio denunciados por la periodista Jane Burgermeister o las cifras de mortalidad ante las cifras de contagio y su comparación con la gripe estacional. ¿Que nos están vendiendo? ¿Tanta gente sobra del mundo o tanta falta les hace a las farmacéuticas vender sus vacunas? ¿complot para acabar con la superpoblación, enriquecimiento de los de siempre, hacernos fijar la atención en un hecho y desviarnos de otros? ¿Si Obama conoce la manipulación de las vacunas que se repartieron en febrero y que hubieran ocasionado muchas víctimas, se merece el premio Nobel de la paz? Bueno, una cosa está clara, los muertos no hacen guerras y yo, no me pienso vacunar.

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