martes, 30 de diciembre de 2008

Blackwater, el ejercito mercenario más podero del mundo

Los Blackwater habían permanecido "ocultos" a la vista de la mayoría de los mortales hasta el episodio de Faluya, donde 4 mercenarios de Blackwater fueron masacrados a manos de la población iraquí. Un ejército de mercenarios, al servicio de la administración Bush, con impunidad para actuar sin que el gobierno norteamericano tenga que rendir cuentas por ellos. El periodista Jeremy Scahill, pone al descubierto la existencia de este ejército de mercenarios, que se considera el más poderoso del mundo, con más de 20.000 soldados y 20 aviones de guerra. Una máquina de hacer dinero que necesita lugares como Irak para seguir alimentando sus arcas, tanto económicas como de víctimas.
Os dejo la entrevista que se le hizo a Jeremy Scahill en La 2 Noticias por su libro "Blackwater, el ejercito mercenario más poderoso del mundo", otro video relacionado y el enlace a la página de la Blackwater.




http://www.blackwaterusa.com/index.html

Desinformativos. Telecinco

Una vez más tenemos que comprobar como algunos medios de información, trabajan para la desinformación. Tener una opinión y respaldarla con información falsa, no creo que esté en el código deontológico del periodismo, aun así y por desgracia, estos casos no nos sorprenden, cuando en realidad deberían escandalizarnos. ¿A estas alturas debemos preguntarnos que hay de verdad y que no en las noticias que nos sirven entre plato y plato en la sobremesa?

Acciones vandálicas venden mucho, y si están respaldadas por organizaciones, más aun. Investigad, encontrad las variables y sus interrelaciones, enunciad las hipótesis que expliquen cómo una protesta contra una realidad con la que no estamos conformes, deriva en batallas campales y después teorizad. Ese es el método científico y el único conocimiento válido para respaldar hechos.

http://theplatform.nuevaradio.org/index.php?blog=3&p=810

lunes, 29 de diciembre de 2008

Gaza , zona muerta.


Videos tu.tv

Esta es la realidad de Gaza. Un lugar donde los israelíes han construido su propio campo de concentración.

Desobedece



La palabra es el fundamento de una libertad duradera. Sin el diálogo, no se pueden sentar las bases de un futuro para la sociedad de cualquier nación y es por ello que se hace necesaria la acción, para devolver la palabra a quienes se la han arrebatado. El desarrollo de una sociedad, es el desarrollo de sus individuos en todas sus facetas, una visión holística que se hace impensable en sociedades donde la intransigencia es el sello de identidad. Todo desarrollo debe servir a un principio fundamental que es la persona y a su conjunto que es la comuidad y nunca ha de basarse en la explotación de los individuos.

Desobedecer en muchas ocasiones es la primera muestra de libertad que ha de augurar un nuevo camino hacia el futuro y a pesar de la incertidumbre de los primeros pasos, hemos de pensar que el fin mismo de la acción es la reflexión de los propios actos que nos llevan a tomar conciencia de nuestra realidad. He de referirme ahora, a uno de los más relevantes pedagogos de la corriente personalista, Paulo Freire,que abogó por la libertad de los oprimidos a través de la educación. Como personalista, defiende la supremacía de la persona en su totalidad, en virtud de una autonomía y libertad radicales que trascienden al ámbito físico-biológico.


Influído por el existencialismo cristiano, por el personalismo de E. Mounier y posteriormente por el marxismo, Freire fundó en Recife el Movimiento de cultura popular, en 1961.
Tras la experiencias positivas de alfabetización de adultos en el nordeste brasileño, el movimiento fue asumido a escala nacional, pero el golpe militar de 1964 lo truncó.
Su mensaje se dirige a la Revolución cultural de los oprimidos. Pretende devolver al palabra a aquellos que han sido condenados al silencio, a los que no conocen la escritura pues transmiten su cultura de forma oral.
Ha cooperado en proyectos educativos de diferentes sociedades elaborando una teoría social y educativa mediante el diálogo permanente con la realidad.
Su propuesta pedagógica se caracteriza no tanto por los métodos empleados, sino por el estrecho vínculo que establece entre el aprendizaje lingüístico y la toma de conciencia frente a la realidad. En la alfabetización se utiliza el Método crítico y dialógico para encontrar los temas generadores en el pensamiento popular que se incorporan luego al programa educativo, cuyo proceso global se denomina concientiación.
La comunicación y el diálogo sirven para la acción transformadora y la reflexión.
Distingue 3 estado de conciencia:

1. Conciencia intransitiva: De las sociedades cerradas. Deciden las élites sin vínculo con las masas. Condiciones negativas: explotación económica, colonización depredadora o proteccionismos colonial.
2. Conciencia transitiva: Con los fenómenos de urbanización e industrialización. Las élites modernizan sus formas de invasión cultural para que los dominados permanezcan en un estado de inferioridad.
3. Conciencia crítica: Se da con el desarrollo económico y democrático. Hay una apertura al diálogo y demanda de libertad para el desarrollo personal.

Su programa es un continuo llamamiento educativo para que los pobres y explotados, a través de la toma de conciencia de su realidad, busquen sus propios caminos de liberación, presentes en su condición histórica.
Distingue en Pedagogía del oprimido 2 posiciones educativas:

1. Consideración del hombre como persona: Concepción humanista que se funda en la capacidad de reflexión de los oprimidos. El que enseña reconoce que puede aprender del que va a enseñar.
2. Consideración del hombre como cosa. “Bancaria”: Esta, cerrada al diálogo, a la creatividad y la conciencia. Con el sermón y propaganda se normaliza a los dominados, prolongando la situación de opresión.
Pero hay una realidad importante que no se debe olvidar, los que más necesitan ser liberados son los que más oprimidos están y a los que no es fácil hacer llegar esa concientización por la intervención de sus opresores. No es difícil imaginar, en qué posición están muchos activistas que pretenden la mejora de las más mínimas condiciones humanas. Una acción contundente en ocasiones se hace más que necesaria, cuando se llega a extremos de opresión que ponen en riesgo la vida.


Fuentes: Teorias Personalistas (Apuntes del libro de texto "Teorías e instituciones contemporáneas de educación" Olegario Negrín Fajardo Editorial Universitaria Ramón Areces)

Adios a Sidonie

Adiós a Sidonie (Abschied von Sidonie. Erzählung, Diogenes, 1989), recientemente publicada en España por la editorial Pre-Textos, es quizá uno de los ejemplos más genuinos de este modo de trabajar literariamente la realidad: Erich Hackl nos narra en este relato corto la vida de la niña gitana Sidonie Adlersburg que, venida al mundo en 1933 en la región de Steyr, es abandonada recién nacida a las puertas del hospital de esta pequeña localidad con una nota que reza “Busco padres”. En el año nefasto de 1933 empieza la vida de esta criatura ensombrecida por la amenaza de un trágico final que hubiera podido ser evitado. Esta pequeña población -también ciudad natal del autor- será el escenario donde, en la actuación de personas e instituciones, se refleje la historia de Austria desde la subida de Hitler al poder en Alemania hasta 1947, dos años después del final de la guerra: El Departamento de Protección de Menores de Steyr se hace cargo de la tutoría de la pequeña y se ocupa de indagar la identidad de los padres biológicos sin conseguirlo. En la región la pobreza se ha hecho extrema, el paro es elevado y muchos niños mueren por desnutrición. La madre de Sidonie llama dos veces por teléfono anunciando que irá a recogerla cuando haya mejorado su situación. Pero esto no sucede. Es entonces cuando las autoridades buscan una familia que se haga cargo de la niña. La buena disposición de Amalia Dorflinger se ve frustrada cuando su marido la echa de casa por racismo y ella se ve ante una alternativa radical. Finalmente será la familia Breirather la que se responsabilizará de la enfermiza Sidonie, la acogerá en el seno familiar y la tratará como a una hija. También el hijo biológico de la pareja, Manfred, ve en la pequeña a una hermana. Los Breirather son gente trabajadora, social y políticamente comprometida. Hans Breirather, que ha conocido directamente la Primera Guerra Mundial, es un socialdemócrata convencido y miembro activo del partido. Cuando el canciller Dollfuß instaura una dictadura y la revuelta obrera de febrero de 1934 es sofocada, cae sobre Hans una condena de dieciocho meses de prisión, de los que cumplirá cinco. Su mujer, Josefa, tendrá que sufrir humillaciones y burlas por parte de algunos vecinos y el cura presionará a la pareja para que legalice una unión que no había recibido la bendición de la Iglesia. Hans y Josefa se ven obligados a casarse y la ceremonia se celebra en la prisión. Cuando Hans regresa a casa, Josefa Breirather ha acogido a otra niña, Hilde que se educará y crecerá junto a los otros dos hermanos. El cambio progresivamente más amenazador en los acontecimientos políticos y sociales se ve gradual y sensiblemente reflejado en la actitud y la actuación de los individuos que, por convicción, oportunismo o llevados por la diligencia y el fervor que anima un falso sentido del cumplimiento del deber y del servicio a la patria, se ponen a disposición del poder y contribuyen, activamente o por omisión, a la deportación y la muerte de Sidonie: Entretanto se ha puesto en marcha la Central Internacional para la Lucha contra la Gitanidad y se obliga a los gitanos a concentrarse mientras crecen las denuncias y las agresiones. El Departamento de Protección del Menor, en su intento de librarse de la carga económica que le supone la tutoría de la niña, persevera en la busca de los padres biológicos de Sidonie utilizando para ello las nuevas instituciones nacionalsocialistas y desoyendo una y otra vez los repetidos ruegos de la familia de acogida, incluso cuando ésta se muestra dispuesta a renunciar a la subvención que recibe para su manutención. Todos los que hubieran podido influir de algún modo en la adopción definitiva de la pequeña por parte de los Breirather: la señora Korn, directora del Departamento del Menor; Cäcilia Grimm, la asistenta social; el alcalde, la maestra y el director de la escuela o el campesino que rechaza la petición de Hans de que esconda a la niña en su casa, contribuyen a la entrega de Sidonie a sus familia biológica ante la impotencia y la desesperación de Hans y Josefa Breirather. La deportación no se hace esperar. Sidonie muere en Auschwitz no de tifus, según la información oficial que recibe Hans Breirather una vez acabada la guerra, sino de inanición: se deja morir de tristeza, como informa al narrador en 1988 el hermano biológico de Sidonie, Joseph Adlersburg, que ha sobrevivido a los horrores de Auschwitz. La historia que narra Hackl no termina con la muerte de Sidonie, sino que muestra aún el desarrollo de los acontecimientos después de la guerra, concluido el proceso de desnacificación y restablecida la democracia: Hans Breirather, que por su pasado impecable está fuera de toda sospecha y es nombrado alcalde de Sierning, depone su cargo cuando se ve obligado a elegir entre éste y su adscripción política. El único que se disculpa por su comportamiento es el cura. Los esfuerzos de la familia Breirather por conseguir en Sierning una placa conmemorativa de aquellos sucesos resultan vanos. Hans Breirather muere en 1980 y Josefa nueve años más tarde sin haberse recuperado nunca de aquella pérdida. Con todo, a pesar del dramatismo de los acontecimientos narrados, la violencia nunca está presente directamente y más bien predomina la ternura, o la angustia en los momentos más amenazadores. Hackl hace gala de excepcional maestría cuando convierte la historia en literatura sin aludir en ningún momento directamente a consignas, agrupaciones ni partidos políticos más que lo estrictamente necesario cuando la biografía de uno de sus personajes reclama este dato. Y aun así Hackel es un verdadero historiador que se atiene fielmente a sus fuentes y prefiere dejar sólo apuntado lo que no considera lícito fabular cuando los datos de que dispone no se lo permiten. Hackl ejerce de cronista objetivo. Sólo al final, interviniendo ahora sí personalmente en el relato, el autor dedica las últimas páginas a fantasear sobre cómo hubiera terminado esta historia si la actuación de sus protagonistas hubiese sido otra. Pero no hay reproche en esta reflexión, sino la firme convicción de que el final de otra Sidonie puede ser muy distinto en el futuro porque quien escribe confía en el ser humano y en la solidaridad. Y, de hecho, tampoco esta versión imaginada es en realidad tan fantástica, pues no lejos de Steyr, en Pölfing-Brunn, otra niña gitana, Margit, cuya vida transcurrió paralela a la de Sidonie, tiene ahora 55 años gracias al comportamiento solidario de sus vecinos.
(Anna Rossell http://www.tinet.org/~asgc/Publicacions/Rossell/quimera4.html)